Erase una vez el Amor, pero... Parte 1

Decidí dejar el título de este escrito en 3 puntos suspensivos, porque aún no sabemos qué nos tiene deparado, la vida, el destino o Dios.

Sin embargo para llegar a ese punto, debemos saber cómo empieza, así que empecemos...

Desde niña, después de ver cómo mi mamá sufrió por el abandono y la infidelidad de mi padre, le rogaba a Dios porque si en algún momento llegaba a enamorarme, fuera de un hombre que lo amara a él sobre todas las cosas, amara a su familia y me amara a mí, pensaba que él amor era como un cuento de hadas y llegué hacerme la idea de un hombre ideal.

Sin embargo crecí, y me di cuenta que los cuentos de hadas son sólo cuentos de hadas y que realmente el hombre ideal no existe, durante mi adolescencia tuve muchos amores platónicos, pero siempre fui la amiga gorda que se queda solo como una buena amiga y hasta ahí; Más adelante me enamore, dure muchísimo tiempo viviendo ese amor en secreto hasta que me llene de valor, y de una manera u otra le hice entender a ese chico lo que sentía, pero otra vez más falle en el intento y fui enviada a la friend zone.

De ahí en mas decidí vivir, y disfrutar sin pensar en etiquetar una relación, sin embargo eso me llevó hacer cosas que no contare, de las que me arrepiento de haberlas hecho, pero definitivamente desearia que no hubiese pasado, senti que esos sucesos me habían llevado a un punto donde no valía nada y que siempre sería la que usarían y no la que querían porque no era digna de ser presumida delante de nadie.

En ese momento caí en depresión, pero siempre he estado sola así que, a quien le importa verdad?, tome valor y decidí que no volvería a sentirme así, decidí entrar a una página para conocer chicos, y que solo conocería a muchas personas y que pasara lo que tuviera que pasar conmigo, no tenía esperanzas de absolutamente nada pero quien lo iba decir, ahí conocí a ese chico, justo en el momento indicado, desde el momento cero sacándome una sonrisa, y siendo tan el, desde ese momento cautivo mi atención y empezó nuestra historia...